La AEG, la primera bombilla del branding

El diseño de marcas no lleva con nosotros toda la vida, aunque lo parezca, es más, es relativamente nuevo, pero si nos paramos a pensar quién fue el precursor del branding tenemos que tener en mente a una persona; Peter Behrens.

Peter Behrens fue un arquitecto y diseñador alemán, creador de la frase de «Menos es más», también es conocido por ser cofundador de la Werkbund alemana y por sus largos años como diseñador para la AEG (Compañía General de Electricidad), fundada por el Emil Rathenau en 1887, donde llevó a cabo una profunda labor de diseño corporativo, convirtiéndose en el máximo representante del mismo.

En su labor por diseñar una identidad corporativa para esta empresa en 1907, llevó el diseño a todos los productos de la marca, creando la obra de arte total, el logotipo, diseñado por él, aparecía en todas las aplicaciones; uniformes, edificios, productos, catálogos… haciendo que fuese siempre identificable por el público, en un contexto donde cada vez nacían más marcas y ya se empezaba a notar la necesidad de diferenciación.

Primer logotipo de la AEG, diseñado por P. Behrens

En ese momento, E. Rathenau nombró a P. Behrens como «Consejero artístico», entendió la necesidad de unificar el diseño y la industria para acercarse a la población. P. Behrens no solo diseñó la identidad corporativa si no que también llevó a cabo el diseño de otros productos eléctricos como lámparas, teteras, ventiladores… así como edificios para la AEG para sus fábricas. Era un creador multifacético. Pero lo fundamental es que el logotipo estaba por todas partes.

Fábrica de turbinas, diseñada por P. Behrens

Otro factor clave fue la creación de catálogos donde se mostraban todos los productos para que las personas pudiesen elegir con facilidad, mostraban los precios, imágenes, características técnicas… ampliaron las posibilidades de negocio, gracias al diseño. Creó retículas donde incluía los productos, era un trabajo de diseño editorial, de los primeros que se hicieron a nivel producto. Esto hizo que la AEG se convirtiese en un referente de identidad corporativa.

Catálogo de productos, diseñado por P. Behrens

Los carteles que diseñó para promocionar la marca eran muy significativos, además de adaptados a la época, empleaba tipografías con serifa, como su logotipo, e incluía siempre una ilustración del producto. Empleaba colores complementarios, lo que le daba una sensación de dinamismo a los carteles. Ya se hacían carteles de productos, como en el Art-Nouveau, pero en este caso ya formaban parte de una marca con su propio logotipo.

Lo que sí se aprecia es que aún no había unidad entre carteles, aunque le logotipo está siempre presente, este cambia de forma, no hay colores corporativos ni una forma de ilustración concreta, para llegar a ese nivel de precisión de diseño corporativo aún faltarían unos años, pero sin duda fue el primer paso para el infinito mundo del diseño de identidades que vino después.

Cartelería de la AEG

Desde entonces, la AEG ha ido cambiando sus diseños del logotipo, adaptándose a las necesidades del momento, para estar siempre actualizado, esto también es algo clave en una marca, esa capacidad de renovación, que hace que siempre estén presentes.

La AEG es un gran ejemplo de branding, estrategia y marketing, ya que vendían unos productos novedosos para la época y supieron llevar esa novedad a toda su imagen, desde luego instaurando el éxito hasta el día de hoy.

Evolución de los logotipos de la AEG

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